viernes, 10 de abril de 2009

CURIOSIDADES: MIS PROBLEMAS CON EL DIBUJO

Desde muy joven sentí la fascinación por el mundo del cómic. Por las noches leía debajo de la sábana con una pequeña linterna hasta que mi madre me ordenaba ir a dormir. Afortunadamente en el camino del sueño continuaba las historias que más me habían impactado en aquel momento. Esa pasión comiquera llegó a convertirse en piromanía hacia mis muñecos playmobil. Para imitar a la antorcha humana robaba el mechero de mi padre e incendiaba a la nueva víctima, mientras lo hacía volar como un avión. Cuando aprendí a ordenar mis ideas empecé a escribir guiones y relatos con la intención de recrear ese vuelo que tan buenos momentos me había hecho pasar. Al fin y al cabo, ya no me quedaban más playmobils que quemar.



Mis problemas con el dibujo se remontan a las clases en el instituto. El profesor, cuyo nombre no consigo acordarme, nos enseñaba ( o eso decían en la escuela) a dibujar formas geométricas con una reglas y otros objetos puntiagudos los cuales siempre acababan rompiéndose.
Conclusión: sé dibujar triángulos y cuadrados casi perfectos pero si me pides un perro, bueno, sigue leyendo y lo comprenderás.


MIS TIRAS DE MIKE

Mike es un personaje con el que quise probar chistes que en su momento me hacían gracia. Ya fueran historias que mis amigos me contaban o pequeñas tonterías que se te ocurren en el momento más inesperado. Recopilo aquí toda mi producción (si se puede llamar así) de Mike. Como veréis el dibujo parece que lo haya hecho un niño y efectivamente nunca he superado esa categoría. Por lo que al cabo de unas cuántas tiras decidí matar a mi único personaje.










































DESPUÉS DE MIKE
Tras conocer al dibujante Jaime Calderón con el que realicé 8 horas de clases de dibujo, pensé que podría reanudar mi carrera como dibujante de tiras cómicas.


Alguna cosa mejoró pero como véis tampoco mucho.








Incluso tuve la osadía de presentarme ante el bueno de Manel Fontdevila (director del jueves en 2003 cuando fui a verlo) y mostrarle algún dibujillo.

Aquí os muestro una tira cómica (quizás la única salvable) con la que hice reír a Manel en todos sus sentidos.





En fin chicos y chicas, si os mola dibujar dedicadle todo el tiempo que tengáis, vale la pena. Si no acabaréis como yo escribiendo palabras en la noche, sin estufa, con luz de bajo consumo y pensando en las estrellas.